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Mingo,
un gallero fiel a su gallera
José
Domingo Batista (Mingo) es un hombre de campo que nunca ha podido
cambiar la forma de ver las cosas y hoy en dia se mantiene visitando
la misma gallera que visitó por primera vez cuando llegó a la ciudad
Capital, procedente de una campo de Santiago de los Caballeros,
conocido como Guayabal.
El
señor Mingo nos cuenta que cuando llegó a la Capital en el 1963,
el único capital económico que tenia era una gallina con siete pollos,
los cuales trajo para cambiarlos por dinero para enfrentar los primeros
días en la ciudad.
Desde
muy pequeño José Domingo Batista sintió una especial afición por
los gallos de peleas, ya que su hermano mayor, Aureliano Batista,
era un gallero bien reconocido en los campos de la ciudad de Santiago.
Su
hermano le regaló su primer gallo, lo que inició una afición de
la cual no se ha podido separar.
Al
llegar a la Capital, se instaló en casa de una hermana que vivía
detrás de lo que hoy es el mercado de Los Mina, en la calle Anacaona,
desde donde se trasladaba a las gallera de Los Mina, la gallera
del ensanche Ozama y la Gallera del Nueve.
Eran
las galleras que más cercas le quedaban y como era un recién llegado
no conocía la Capital, lo que le impedía trasladarse a otros centros
gallísticos
El
señor José Domingo Batista nos cuenta que cuando llegó a la Capital
en una ocasión visitó la gallera del ensanche Ozama, y se dedicó
a jugar unas cuantas pelas de gallos con unos chelitos que tenia
en su bolsillo.
Como hombre acostumbrado a jugar gallos en el campo, desconocía
el sistema de jugada de la capital.
Para
esa época todavía corrían en la mayor parte de país las monedas
que habían sido utilizadas durante el régimen del tirano Trujillo,
como la Mota, el Clavao y otras denominaciones.
Una
vez en la gallera, el señor Batista inició sus apuestas, en las
cuales jugaba Clavaos, ya que era la moneda que estaba acostumbrado
a utilizar cuando hacías sus jugadas en el campo.
Se sorprendió cuando al final todos aquellos con los que había jugado
le pagaban con papeletas grandes y no reclamaban su devuelta.
Luego se dio cuenta que mientras él jugaba en Clavao, los demás
jugaban el oro, que era como se les llamaba a las jugadas que se
hacían es pesos.
Hay
que aclarar que un Clavao era el equivalente a 20 centavos de un
peso, y que cuando él señor Mingo, como es mejor conocido José Domingo
Batista, jugaba 10 a 8, estaba jugando 2 pesos a 1.60, y que cuando
pasaron las peleas, recibía el pago por 10 pesos.
Mingo
amarró sus primeros gallos en la Capital cuando se mudó a su primera
casa en el barrio Puerto Rico, donde montó una traba con apenas
ochos gallos.
Entre
esos gallos, tenia un gallo canelo y un gallo tuerto, que hicieron
32 peleas entre los dos, y casi todas sus peleas la realizaron en
la gallera del Nueve, a la cual tiene asistiendo más de cuarenta
años.
Según
narra el señor José D Batista (Mingo), el mayor logro que ha obtenido
de sus gallos, es el haber construido su primera casa con los aportes
que recibió de las peleas que le realizaron sus dos gallos favoritos.
“Cuando
llegué a la Capital no tenia donde vivir y conseguí un solar en
el barrio Puerto Rico, y cada vez que yo iba a la gallera y mi gallo
canelo y mi gallo tuerto ganaban, al otro dia compraba Blocks, comparaba
cemento, y así fue como hice mi casa donde crié a mis hijos”.
A
partir de su llegada a la capital dominicana, mingo se mantuvo activo
en el deporte de los gallos hasta que se trasladó a la ciudad de
Nueva York, donde permaneció por espacio de 15 años.
El
señor Batista ha sido formador de muchos traberos, quienes actualmente
son dueños de traba en la capital. Nos cuenta que por su traba pasaron,
cuando eran unos niños, Felipito Frías, Isidro Cepeda y otros que
aun lo visitan.
Mingo
ha recorrido gran parte de las galleras del país jugando sus gallos,
pero la gallera que sus recuerdos le traen es la de su campo natal,
Guayabal, en la ciudad de Santiago.
En
el 2003, cuando su hijo el cronista gallístico José D Batista, quien
lleva su mismo nombre, instaló una traba en el sector la Ureña,
de la Autopista de las América, el señor Mingo regresó a sus patria
para pasar la temporada regular de gallos y retirándose de nuevo
a la ciudad de Nueva York, donde pasa la época de desplume o muda,
periodo en el cual las peleas de gallos se reducen a menos de la
mitad, ya que pierden el 80 por ciento de su plumaje.
Según
nos expresa el señor Mingo, su participación en las jugadas del
país se ha visto reducida, debido a que las jugadas de gallos comienzan
muy tarde y a su edad no puede permanecer en las calles a altas
horas de la noche.
1-Carlos
Casado ha recorrido todo el país jugando gallos
2-Administrador
de Gallera está de acuerdo con suspensión de peleas de gallos por
30 días
3-Su
gallera hizo homenaje a Pedro Martínez
4-Peleas
de gallos en homenaje a Johnny caminero se extendió hasta
la madrugada
5-Muerte
Prudencio Aguilar en gallera causa de fundación de Macondo
Los
dominicanos no dejan los gallos

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